Grandes organizaciones
A las empresas con muchos servidores, procesos automatizados y empleados les puede resultar más difícil identificar pequeños cambios no autorizados en el código antes de que provoquen una interrupción generalizada.
Equipos de software
Los desarrolladores, contratistas y administradores de sistemas pueden modificar código importante. Unos procesos de revisión deficientes o un acceso excesivo pueden permitir que los cambios maliciosos pasen desapercibidos.
Pequeñas empresas
Los equipos más pequeños pueden depender en gran medida de un único empleado técnico o de un proveedor externo, lo que genera riesgo cuando el acceso no se revisa, limita y retira con prontitud.
Usuarios habituales
Los usuarios pueden encontrarse con código de bomba lógica en software pirateado, instaladores inseguros, scripts maliciosos u otro malware descargado de una fuente no fiable.


